Nos mudamos ;)

Hola a todos, gracias por seguirnos en esta etapa. Nos mudamos a una nueva web, alli esperamos seguir entreteniendo y esperamos que te unas a nosotros con tus inquietudes sobre nuestras peripecias.

Los Usûlunis.

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Dol Amroth, y de la persecución de la Dama Ethudil

Dol Amroth

Dol Amroth

Aquellos días fueron frenéticos y la llegada del Escudero los hicieron más intensos pues se desentrañó que la Dama Ethudil había sido la causante de aquel mal y no sabían cuantos más, su brazo había sido largo y poderoso, su palabra la justa y su presencia tan intensa que no sólo había engañado a los viajeros, al Escudero y al Señor Spa, sino que el mismo Olorin había creído en sus palabras. Las visiones, los libros, los amigos, a todos y todo se consultó buscando el origen y razón de un odio tan duro y sordo pero no fue hasta que en Dol Amroth, Saerol el consejero del mismo príncipe Imrahil logró desenmarañar la terrible telaraña que la Dama Ethudil había tejido en la ciudad, pues supieron en aquella noche aciaga que Ethudil había sido y era parte de la Casa de Dor-En-Ernil y que en sus venas corría la misma sangre y vigor que por las del Príncipe y que su corazón se hizo oscuro como los abismos de Dol Guldur en una la noche en la que su esposo murió y la sombra cayó sobre ella.Así supieron que la Dama había despedido al servicio a su cargo y tomando un nuevo barco de su flota partió al sur hacía tierras lejanas, una península que traía presajios de días oscuros, sangre y acero, la península de Vamag en cuyo extremo se encontraba la capital de los Corsarios, Umbar.

En ese momento es cuando todos Adrahil el Montaraz, Sunthas Espinonegro, Gulthar Acierto Increible, Forak, Dolin de Zarak dum, y yo supimos que teníamos que buscarla y acabar con el peligro que acechaba a nuestras familias a nuestro poblado, asi que partimos hacia Dol Amroth donde pedimos audiencia con AMONDIL escudero del Principe, este nos contó como marchaban las investigaciones sobre la Dama Ethudil, tanto se había introducido en la corte y tanto había engañado que muchos habían pagado por ello un precio que tendrá que pagar con su alma,  para ello nos prestamos a partir en su persecución, a bordo de un barco flotado para tal menester.

En su persecución llegamos hasta  la península de Vamag, al filo sur de ella se encontraba la desembocadura de un río, con un islote en el meandro y una torre vigía, con aspecto extraño, desde el barco contemplamos un frondoso bosque con un aura que no presagiaba nada bueno y subiendo el río se distinguía en la lejanía una ciudad.  Desembarcamos,  con sigilo, como siempre (aunque todos sabéis que los maestros en ello son Adrahil, Gulthar y Sunthas, que tanto Forak como el Maestro Dolin y este vuestro interlocutor somos más bien algo ruidosos…), nos adentramos en silencio en el bosque, un bosque cerrado, en el que nuestros pasos poco podíamos  ocultar, pues era el único ruido que se escuchaba, la atmósfera que rodeaba al bosque nos empezó a parecer siniestra,. pues todos percatamos que no había animales, no lográbamos ver vida alguna que no fuera la vegetal,  ni siquiera aquellos que detectan con algo más que con sus sentidos lograban aclararnos donde estaba la vida en ese bosque, eso si cabe  más alerta no puso.

Cuando ya llevábamos un buen trecho en el bosque y colocados Adrahil, Gulthar y Sunthas en posiciones adelantadas alrededor de los tres mas lentos del grupo, detectaron movimientos furtivos hacia nosotros, rodeándonos, nos pusimos en máxima tensión puesto por los gestos de los nuestros que se dejaron ver, eran rápidos y no venían con buenas intenciones, prestos subimos a un árbol para tener una posición mas elevada, más no detectábamos nada a nuestro alrededor aunque sabíamos que estaban.

Tensos, asiendo nuestras armas, casi sin respirar para no hacer ningún ruido, oteando a nuestro alrededor, intentando percibir hasta el más mínimo susurro, el más leve movimiento en el follaje, una vibración en alguna sombra que nos diese la posición de nuestros atacantes,  así estuvimos menos de un minuto aunque nos pareció una eternidad, cuando sin previo aviso y antes de que nadie pudiera ni siquiera mover un musculo apareció de la nada un gran felino, de unas dimensiones grotescas que tomo por sorpresa al maestro Dolin y que de lo arrojo del árbol al suelo y le desgarro ya en él con sus patas,  y ademas  unas criaturas de tamaño infantil cubiertas con capas que mimetizaban el color del bosque que cubrían su rostro con mascaras de madera atacaron al resto de nosotros.

Mi decisión, fue visceral, no sabia si podría enfrentarme a ese ser descomunal, más no podía dejar indefenso al maestro Dolin,  así que me arroje sobre el felino con la esperanza de  poder con él, o al menos hacerlo soltar a su presa y ser capaz de aguantar sus ataques,  mientras, los demás luchaban contras las criaturas, que silenciosamente cayeron, tal como habían llegado, convirtiéndose en restos de polvo y quedando de ellas poco mas que sus capas y caretas, tras unos momentos mis compañeros rodearon al felino y dieron cuenta del mismo, mientras yo había resistido poco mas que su envite, tras esto decidimos retirarnos hacia la torre que encontramos en la desembocadura del río, y  tras rodearla, estudiando sus muros con detenimiento, buscando algo que nos indicara como entrar, fuimos incapaces de encontrar como hacerlo, por lo que saltamos el muro y nos introducimos en el patio interior, que estaba muy sucio y dejado.

Allí encontramos huellas de hombres que portaban armaduras y de un animal que bien podía ser el felino al que nos habíamos enfrentado, más tampoco encontramos ninguna forma de entrar,  así que decidimos escalarla, eso y lo que ocurrió a continuación sera lo que os cuente la próxima noche, dormid usûlunis y descansad que mañana tenéis que estar en forma para cumplir con vuestras obligaciones para Usûlun.

Usûlun peligra(I)…


Sunthas al galope...

Sunthas al galope...

Era noche oscura, estábamos descansando, tras una largo y arduo día de camino,  desde que partiéramos de la maldita finca de los graben, donde dimos sepultura a los restos de la ultima capitana del Calamidad, que como ya contamos, tras no sin una fuerte sorpresa por parte de todos, descubrimos que era una criatura vil y de la oscuridad, durante unos momentos incluso sabiendo que es lo que era su muerte produjo cierta inquietud en todos, aunque creo que eso solo se debe a que seguimos siendo misericordiosos, y que aunque luchemos ardorosamente contra la oscuridad hay momentos que nuestros corazones, aun siguen sintiendo dolor por todo lo que vemos en esa lucha, pero como ya os describimos, fue un soplo que desapareció rápido, pues todos sabemos que la mano de Sunthas es guiada por la Verdad y la Luz de Varda, que nada se equivoca en esos juicios.

Dormían con nosotros dos viajeros, recién incorporados a nuestra comitiva, que increíblemente nos andaban buscando, un anciano y un joven, ambos con vestidos gastados y con aspecto de viajeros harapientos que venían de una aldea maltratada por unos asaltantes, y que extrañamente habían sido mandados a por nosotros por un anciano de su aldea, decidimos que ayudaríamos a la aldea y nos informaríamos como sabia de nosotros el anciano.

Entonces, ocurrió, fue Sunthas el que más sufrió, pues no solo sintió el calor como yo de los medallones que nos unen a Usûlun y a nuestros seres amados, sino que al usar sus poderes, vio como una gran sombra maléfica atacaba Usûlun. Nos comunico lo que vio y salio al galope con caballos para reponer cuando el que llevaba estubiera cansado camino del Calamidad, sin mirar atrás, raudo como el viento, obsesionado con su visión y el peligro que corría Usûlun, los demás hicimos lo mismo, no sin antes, comunicar a nuestros nuevos conocidos que se llevaran el carromato con las cosas y que volveríamos a ayudarlos cuando pudiéramos.

Tras horas de galopar, llegamos al mar y contratamos un bote para ir a la isla donde recabamos la ayuda de los sirvientes de la señora para recuperar el Calamidad, que era de sus propiedad y nos ayudaron a partir hacia Usûlun en el otro barco que tenían, ya en el barco, sabiamos que que Usûlun estaba a salvo momentaneamente pues Sunthas tubo otra visión y vio como el peligro había sido abatido, pero el peligro era enorme y no podíamos dejarlo pasar, teníamos que ir y solucionar aquello.

Tras un viaje, tranquilo y desesperante por el mar, y un arduo cabalgar llegamos a las puertas de Usûlun, ya sabéis lo que vimos, estabais aquí, vimos las 5 lapidas en la entrada recordando a aquellos que cayeron, vimos los restos de la destrucción provocada por aquella criatura, y nos recibieron con alegria por nuestra llegada pero con la mirada de pesadumbre por los hechos vividos….

Fue de noche cuando esa criatura ataco y dejo cinco  cadáveres de valerosos usûlunis  que intentaron proteger el pueblo, la desesperación que provoco esa enorme masa de oscuridad sobrevolando el pueblo, desgarraba la voz que salia de las gargantas que lo comunicaban, era un dolor insoportable, el vivir tal experiencia con la impotencia de no haber podido evitarla dolía más que mil golpes en la batalla,  tras quemar techos y paredes, y grandes esfuerzos para intentar dañarla , parecía que todo estaba perdido, cuando entro en acción a  caballo nuestro noble caballero portando su gran espada y atacando como solía hacer en su juventud ataco cara a cara a la criatura a la que empalo con su arma, esta recibió un tajo mortal, que le hizo caer al suelo donde solo dejo unos restos negros, para recordar el negro hedor de su malignidad y la podredumbre que había provocado.

Sunthas estuvo unos días estudiando de donde procedían estas criaturas preguntándole a Varda a través de las comunicaciones que mantenía con su poder de templario, los demás hicimos lo propio usando nuestras habilidades, desde los que rastrearon la zona, hasta los que leyeron libros y tratados…

Con lo que encontramos supimos que era un Vampiro y que el poder que lo atrajo a nosotros provenía de la Dama Ethudil así que partimos hacia DOL AMROTH para hablar con AMONDIL Escudero del Principe….

En un futuro no muy lejano…

Estudiando  la tecnología que ya existe y todavía no esta a mi alcance, pues  usulunis no he llegado a ese nivel  vi esta visión, es una aplicación para Dm en D&D pero seguro seguro que algo podre hacer para imbuir La tierra media en él si con el tiempo encontramos ese artilugio,   asi que como Alquimista Herrero os aviso que mas pronto que tarde las reuniones del consejo tendran lugar alrededor de este Artefacto.

Din Usûluni,  Alquimista, Herrero, y luchador por Usûlun.

De los Graben y el fin de Vengaree capitan del Calamidad… (III)

Usulunis, hoy espero que no esteis cansados, pues este relato sera largo y no podreis ni pretendereis iros a dormir hasta que concluya, os aviso que es altamente duro, pues asi fue la batalla, entramos por el linde del Brandivino, seguimos en sendero por donde Adrahil y Gulthar habían desactivado las tediosas trampas, haciendo el menor ruido, el grupo era sigiloso, al menos todo lo que un grupo con dos enanos con armaduras pesadas, al máximo de sus capacidades de sigilo pueden serlo, cuando nos encontramos a unos 40 metros entre los arboles de la Mansión Graben, trazamos el asalto,  todos subiríamos tras Gulthar nuestro mejor escalador, y una vez encaramados en el techo descenderíamos por la mansión,  todo fue bien, la guardia no nos vio, hasta que yo perdí  pie y deje caer una teja, hay comenzó, la lucha,  fue la primera escaramuza, fue rápida, los cuatro graben llegaron, miraron hacia arriba, y recibieron a Sunthas que arrastro a dos, a mi que tirándome desde el tejado golpee a otros dos y a Gulthar que destrozo al que no habíamos tirado al suelo, Sunthas en la caída destrozo a uno y con un golpe de escudo clavo a otro en la pared, Gulthar mato al que se levanto tras recibir mi embestida, y terminamos con el que estaba clavado en la pared, todo el grupo ayudo raudamente a llevar los cuerpos al linde del bosque y volvimos a subir al tejado esta vez sin tan mala suerte, una vez arriba, constatamos, que algo se movía bajo nuestros pies, la mansión tenia un techo de dos aguas, y en la parte frontal del mismo tenia por desgaste y descuido del mantenimiento tres grandes huecos, Sunthas marcho al mas lejano, para comprobar que se veía, y Gulthar comprobó el mas cercano con mucho cuidado, vio como sombras se acercaban a los mismos, en el tiempo de ponernos en guardia, se alzaron Graben’s  todos al unisono, con su parsimonia de ultratumba, con su denodado silencio, un sinfín de enemigos todos dispuestos al combate, su descripción tan variopinta como simplemente escalofriante, desde cuerpos infantiles que levantaban sus armas impasibles a corpulentos guerreros, e incluso ancianas de aspecto pacifico, pero no os engañéis, nosotros que ya los habíamos enfrentado, sabíamos que solo eran envolturas de seres oscuros terriblemente poderosos, Sunthas abrió cerco por una ventana lateral y se encontró con un grupo de Grabens al cual fue diezmando en singular combate, haciendo gran esfuerzo y demostrando su maestría con el escudo y su valor en la batalla, consiguió de esta manera alejar a los graben mas poderosos, de nuestra posición, se hizo fuerte en la puerta de una habitación, al final de un pasillo, y allí cantando a Varda, impenetrable su guardia, aguantaba las embestidas del primer Graben Ezequiel mientras tras ese primer Graben montaban guardia no menos de 8 más aguardando su turno, impasibles.

Arriba, rodeados, nos dispusimos a hacerles frente, el maestro Dolin y yo hicimos frente al lado derecho, Adrahil y Forak al centro y Gulthar el del acierto magnifico, con acrobacias, y maniobras espectaculares fue saltando y distrayendo a bastantes Grabens que intentaban matarlo, pues comprendían que era mejor rival que los demás, Adrahil junto con Forak aguantaron la gran embestida y fueron mandando a donde se merecían a bastantes Grabens mientras, Dolin y yo aguantamos a varios que nos dieron un buen escarmiento, eran diferentes a los anteriores, del estilo al graven que dirigía en la casa del pueblo, pero su manejo de dos armas, una un hacha de guerra y otra una espada corta era muy bueno, ademas con cada golpe, no solo nos destrozaban sino que ademas sentíamos como algo, una parte de nuestra fortaleza corporal nos era arrancada, el Maestro Dolin, implacable golpeaba con su excelente pico y arrancaba partes de sus cuerpos que aunque no proferían quejas ni asombro, iban siendo desmembrados por tamaña fuerza, fuimos cada vez mas concentrados y rodeados, hasta que Gulthar con una estrategia digna de él, salto por encima de las lineas que los separaban de nosotros y golpeo a los dos que me tenían bloqueado, volviendo después a su posición a la retaguardia de los graben donde realizaba una carnicería en aquellos que golpeaba, ese momento que me dio fue suficiente para afianzarme y contraatacar, el que quedaba animado para el ataque recibió un gran golpe y con el mismo una fuerza dirigida que no pudo contrarrestar y que le provoca aun mas daño, perdió pie y tal como había previsto termino cayendo al suelo desde una altura de 12 metros con lo que no volvió a moverse, el otro graben intento golpearme más perdió su arma que quedo justo en el borde y eso lo dejo unos momentos perdido, que fueron aprovechados por mi para golpearle y que acabara como su anterior compañero en el suelo de la mansión sin movimiento, mientras Adrahil había acabado con varios graben junto con Forak en una diestra combinación de golpes de alabarda y disparos de arco, que aprovechaban los golpes de Gulthar, y iban diezmando a la multitud de graban que teníamos en el techo, parecía que cambiaban algo las tornas, aunque maese Dolin y yo andábamos muy heridos podíamos aguantar mucho mas combate, y los demás estaban aún en buenas condiciones, una vez mi flanco estaba liberado cerramos sobre el centro con un gran ataque de Dolin, y comenzamos a reducirlos, cuando nos sentíamos contentos por la evolución, y nos dirigíamos hacia los gritos de lucha de Sunthas, tras una magnifica actuación de Gulthar que había acabado con muchos Grabens y dejado en la planta de abajo a dos de los mas poderosos, incendiando a su paso la escalera principal de subida, más poco duro nuestra alegría, pocos pasos habíamos dado hacia Sunthas cuando volvimos a ser rodeados de inmediato por muchos mas Grabens, una fila de Arqueros, y nueve que subieron tras Gulthar a la izquierda, nos pintaron de nuevo un panorama desolador, ademas Gulthar pudo ver que había mas por subir tras los nueve.

Mire a Dolin y le dije “Maestro reunámonos con Sunthas en el piso de abajo y dejemos solo un flanco para proteger, pues aquí arriba no podremos con tantos enemigos, que solo con cansarnos podrán con nosotros”, y al recibir su consentimiento, lo comunique a los demás y emprendí carrera hacia los arqueros que ocupaban el hueco por donde podríamos entrar,  Adrahil llego antes que yo y lucho contra uno, Dolin destrozo a otro con su pico, yo acabe con el tercero, Gulthar llego con Forak y terminaron con un cuarto, ,más, inmediatamente, y para nuestro asombro mas Grabens salieron de los huecos, con un grito de guerra salte golpeando al graben que se interponía en mi camino, “Usulunis uníos a Sunthas” mientras este cantaba y con valor seguía reteniendo a Ezequiel en combate singular, este tras muchos golpes usaba una técnica increíble con escudo torre y escudo red, que mantenía los increíbles ataques del graben a raya, incluso le secciono un brazo con lo que pudo aguantar mejor sus embestidas, una defensa titánica como gran defensor de Varda, que alegro nuestros corazones al escucharlo cuando descendimos todos uno tras otros a su búsqueda, Gulthar, rodeo la mansión por la parte de fuera, para entrar por la ventana que forzó Sunthas para entrar, junto con Adrahil, en ese momento todos al unisono cantando por Usûlun.

Nos encontramos con entre dos grupos de Grabens unos que esperaban atacar a Sunthas y otros que nos seguían a nosotros, resistimos a los que nos seguían mientras Sunthas avanzaba hacia nosotros forzando a Ezequiel y a los que estaban acorralados entre nosotros, Adrahil, entro y Gulthar también por la ventana y se posicionaron para poder ayudar a Sunthas que con un arranque de Poder de Templario acabo con destreza con Ezequiel, mientras Dolin, Forak y yo eramos el muro de contención de los demás, recibíamos golpes de estos seres y solo gracias a las maravillosas hiervas curativas que poseíamos pero que se nos van agotando podíamos sobrevivir Forak, golpeaba con su alabarda por encima del Maestro Dolin y mio, el maestro con mi ayuda venció a un par de enemigos, pero si Sunthas no llegaba pronto a nuestra posición nos veíamos en serias muy serias dificultades. En un momento en el que Ezequiel cayo, y quedaban solo dos Grabens entre Sunthas y nosotros, comenzaron los del pasillo que parábamos a abrir paso a una graben que por lo que pudimos presentir no podríamos parar los que allí estábamos, pues con toda tranquilidad avanzaba hacia nosotros, y los demás la dejaban tranquilamente ocupar su puesto, avisando de esto a Sunthas cambie mi posición con él saltando y provocando el golpe del enemigo que estaba entre nosotros, no solo para que el bloqueara el paso de este poderoso Graben, sino porque tras estos combates, me sentía muy débil y auguraba que si me volvían a golpear alguna vez mas no sobreviviría a esas extracciones de mi energía, esta distracción supuso un gran cambio en nuestra lucha, pues Gulthar aprovecho y derroto a los dos Grabens que quedaban en el pasillo tras nosotros con unos formidables golpes que terminaron degollando al primero y destrozando la cabeza del segundo, eso dio tiempo a reubicarnos al tiempo en el que la Graben ataco a Sunthas.

Imponente, majestuoso, nunca habíamos visto nada parecido y eso que nuestro Templario nos tiene acostumbrados a grandes proezas, os intentare describir lo que contemplábamos mientras curábamos nuestras heridas gracias a los conjuros de Adrahil,  Gulthar, sumadas a  algunas cataplasmas y pociones de hierbas,  tomamos posiciones, pues en el hueco por el que entraron Sunthas, Adrahil y Gulthar había unos quince Grabens intentando entrar con escaleras, tras fallar en sus tiros con sus arcos, al otear Adrahil fuera, solo uno acertó y fue leve la herida, Forak destrozo la escalera que se agarraba a la ventana y entre todos echando brea en los cadáveres de los Grabens hicieron un hueco en la base de la misma de fuego, ardiente, que mantuvo alejados a los Grabens de la escalera, Dolin, yo cogimos posición tras Sunthas aunque yo me mantenía en segunda posición dispuesto a caer pero solo si algo fallaba en la guardia de mis dos compañeros pues el único que podía liberar del maleficio de estos seres que si recibía una vez mas me convertiría en un espectro, vuelvo a contaros como transcurría la majestuosa y brutal sinpar danza de golpes y paradas de la Graben y de Sunthas, en una increíble parsimonia este ser golpeaba a una velocidad increíble y con una fuerza sobrenatural, que os aseguro podría destrozarnos a cualquiera de los que estábamos allí, sino estuviera nuestro protector para pararla, así transcurrieron los minutos, estábamos todos cansados, destrozados, más Sunthas aguantaba cuan jabato, mientras yo abrí un huevo en la pared para ver que pasaba en la parte de la casa que daba al frente, y vi que había otros 14 graben esperando a subir, pero que no podían pues el humo que ya empezamos a sentir incesantemente era producto del  fuego que provoco Gulthar, que ya había echo estragos en la primera planta y que hacia que ardiera casi toda la parte izquierda de la mansión, en ese instante Dolin llamo mi atención, algo no marchaba bien, bueno os preguntareis que podía ir bien dentro de semejante batalla, pues todos exhaustos y rodeados no parecía que tuviéramos muchas posibilidades,  pero recordad Usûlunis que nunca nos rendimos que ante la maldad nos crecemos y que si es necesario daremos nuestra vida por Usûlun y la luz que nos guía, al mirar contemple com Sunthas parecía cansado, sus paradas eran menos rápidas, incluso empezaba a recibir cortes y heridas que aunque en el no parecían producir el daño adicional que en mi y en Dolin habíamos notado le estaban haciendo retroceder, eso era muy preocupante pues si lo sobrepasaban caeríamos todos, Avise a Gulthar el unico que podria intentar hacerle frente a tamaño oponente con la ayuda del maestro Dolin y mía, este bajo del hueco que acababa de abrir en el techo como vía de escape, dejando allí a Adrahil para preparar el hueco, de manera que los que estaban arriba no nos vieran, teniendo en cuenta el desnivel del mismo, en el momento que puso una rodilla en tierra Sunthas la graben ataca y los demás intentamos proteger a Sunthas que recibió una tremenda carga de heridas, aunque el tomaba en ese momento una hierbas que le hicieron recuperar su brío y con un grito que nos dio ánimos a todos, se volvió a posicionar y es más nos grito y empujo hacia el fuego que consumía ya a los Grabens que esperaban su turno ignorando el mismo a la atacante, no hizo falta nada mas fue su mensaje entendido a la primera, uniendo su fuerza a la del maestro y a la mía logramos meter en el fuego a la criatura que empezó a arder, en ese momento pudimos contemplar una imagen que ya Sunthas venia contemplando de antes, como estos seres se mantenían en su posición mientras lenguas de fuego les lamían sus ropajes y los reducían a polvo sin proferir ningún gesto sin ni siquiera volver atrás, esperando avanzar, se vino abajo la mitad de la mansión en ese momento y ya casi nos asfixiábamos con el humo, tuvimos que ir retrocediendo para que Sunthas no fuera engullido por el fuego y tres de los Grabens avanzaron algo, los que no habían desaparecido ya en las llamas, volvimos a empujar hacia las llamas a los Grabens y volvimos a retroceder, entrando ya en el pasillo done había mas espacio, en ese momento tanto Sunthas com Gulthar pudieron atacar con mas facilidad, y gracias a los golpes de este ultimo, cayo por fin la Graben que tanto habíamos temido que fuera nuestro ultimo rival.

Mientras curaban las heridas de Sunthas y se preparaban todos pañuelos con algo de agua para poder respirar yo abrí un hueco en la parte del frente que daba a la pared posterior de la mansión, y descubrí que no había Grabens allí,  justo en ese momento decidimos que saldríamos por allí, Dolin y yo ensanchamos el hueco mientras los demás llamaban al atención por la ventana y el hueco que daba al frente de la mansión, cuando estuvo todo preparado salimos Dolin y yo, y los demás nos siguieron raudamente hacia el bosque, allí  en silencio intentando acercarnos al río, para lograr un buen sitio donde poder defendernos del resto de los Grabens vimos como se hundió lo que quedaba de mansión bajo el fuego y de manera increíble dejaba de llover, y todo se sumía en un silencio sin igual, paramos, observamos la pasividad del ambiente, mientras descansábamos pues no podíamos más,  el día llegaba y seguía la quietud, la falta de movimiento, al amanecer, nos acercamos algo descansados, a la mansión y cual fue  nuestra sorpresa que los pocos Grabens que no habían muerto bajo nuestros golpes que habíamos sumado mas de 60 estaban donde los dejamos esparcidos por el suelo sin vida, no sabemos que paso exactamente pero algo quemo el fuego que expulso de los cuerpos a los entes que los movían, dimos sepultura a lo que quedaba y tras encontrar algunas cosas que ya están a resguardo en las cámaras de Usûlun, y algunas que destruimos por ser malignas, nos dirigimos hacia…. pero bueno eso ya os lo contare otra noche, que por esta ya es suficiente, además seguro que nuestros compañeros querrán ahondar en los hechos de la batalla que fueron muchos…

De los Graben y el fin de Vengaree capitan del Calamidad… (II)

Usûlunis, reunidos frente al fuego, os seguiré narrando como fue el volver al Calamidad después de los combates de esa noche con los Graben, como recordareis llegábamos sin luz con la familia de la niña asesinada, nos extrañaba que nadie se asomara a nuestra llegada, y la atmósfera que se respiraba estaba demasiado pesada, muy tranquila, nada rompía la quietud del silencio de la noche, solo el romper de las olas en el casco, escale al barco y lo que vi, fue extraño parecía estar vació, Sunthas y Gulthar subieron al barco, Forak permaneció en el bote con la familia atento a todo, pues sospechábamos de un gran peligro, lo que descubrimos, fue desolador, toda la tripulación yacía muerta a lo largo del barco en distintas partes, era una masacre, cuerpos por doquier, la mayoría en sus propias camas, degollados, buscamos en las bodegas y encontramos a Vengaree bajo un Graven muerto, estaba sobre la trampilla rodeado de cadáveres de graben,     en sus últimos momentos Vengaree acabo con uno de los Graven más poderosos por lo que pudimos ver, puesto que su arma era de mucha mejor calidad que la de los demás, retiramos al graven, depositamos al cadáver del capitán de una manera mas cómoda, y presintiendo que no era casualidad que este estuviera en ese lugar, abrimos la compuerta, allí encontramos a Dolin, a la mujer del capitán Idris y Haldir  los únicos que sobrevivieron al ataque, estaban exhaustos, con ellos estaba la habitación de Mitrhil, doloroso fue ver llorar a Idris la muerte de Vengaree aunque como sabéis todos manteníamos una distante relación con el capitán había dado su vida para proteger a su mujer y a los demás compañeros, sabedor de que no podía abandonar el barco.
Dolin nos contó que todo fue rápido, silencioso que los cogieron por sorpresa, mientras dormían, que los superaban ampliamente en numero, y que no les dio tiempo a responder, la carnicería tuvo lugar mientras eramos atacados en el pueblo, fueron momentos duros, todos estábamos desolados, irritados, furiosos, aquello era más de lo que podíamos soportar, juramos acabar con aquellos infames seres, si ya antes teníamos intención de aclarar aquel entuerto, ahora era algo que no podíamos dejar pasar.
Tras unos momentos de raba poco contenida, empezamos a pensar como podríamos luchar contra estos seres, lo primero que hicimos fue mirar el cadáver del Graben que Vengaree había dado muerte, tras estudiarlo comprobamos que estas criaturas no estaban vivas, que estaban creadas con partes de seres humanos, cosidas con esmero, como lo haría un medico al curar las heridas, ya Sunthas descubrió que no tenían aura,  su cuerpo  no parecía tener sangre, lo que descubrimos más importante fue que en su pecho tenia cosido una runa extraña que tras muchos estudios, que nos costo descifrar pues era difícil para nosotros saber de ella, era un portal de entrada para seres oscuros,  esto nos dio la contestación a porque un hombre de corpulencia normal aguantaba golpes y resistía como si fuera una pared, algo en el lo que lo ocupaba y le daba poder, no era humano, nos enfrentábamos a un gran peligro y estábamos solos.
Mientras nosotros nos encontrábamos en esta situación Adrahil, encontró en el cementerio del pueblo algo más, también muy inquietante, vio como unos graven desenterraban un cadáver, e intento alertar al sepulturero aunque sin conseguirlo, pues no quería alertar a los graven, también encontró el rastro de la hacienda de los graven, y regreso para contárnoslo.
Una vez que decidimos que irisamos a destruir a estos seres, dejamos a la familia y a los dos supervivientes dentro de la compuerta de la bodega, la tapamos con cajas, y fuimos al pueblo, mientras Adrahil y Gulthar inspeccionaban la hacienda, nosotros Sunthas, Forak, Dolin y yo esperábamos en la posada, en el pueblo, todo parecía ir con normalidad, como si los habitantes nada supieran de lo que pasaba, esto nos inquietaba aún mas, pues no creíamos que pudiéramos contar con ellos.
A la hora pactada salimos al encuentro de nuestros exploradores, después de un descanso poco reparador, el pueblo estaba repleto, como si nada pasara, tuvimos que escondernos pues un grupo de unos veinte graben todos vestidos igual que los que nos habíamos enfrentado bajaba por la calle del pueblo, hablaban con la gente como si nada, era extraño, yo quería enfrentarme a ellos, pero todos veían que era algo descabellado enfrentarnos en medio de la gente, pues los ciudadanos podrían no entender nuestro ataque, mas eramos cuatro  contra veinte y esos seres eran muy fuertes, así que los dejamos atrás y nos encontramos con nuestros compañeros, estos nos explicaron lo que habían descubierto, y trazamos un plan para entrar en la gran mansión pues los graven rondaban en numero los ochenta y no podíamos hacerles frente sin entrar de una manera solapada y astuta, evitando el enfrentamiento directo. Llego la noche y emprendimos el asalto, eso sera otro relato…

De los Graben y el fin de Vengaree capitan del Calamidad… (I)

En  la desembocadura del Brandivino, junto al bosque Eryn Vorn, se encuentra un pueblo gobernado por una familia de largo linaje,  los Graben, ya recordareis, los hechos que han pasado en el Calamidad,  como Sunthas hablo con los tres espíritus,  le contaron como este grupo los mato y los enviaba a una isla, nos dirigimos al pueblo para encontrar a los padres y dar descanso a los muertos,  nos esperábamos grandes dificultades, pero para nada, lo que nos encontramos, os comentare lo que sucedió, espero que este relato este contado por mi, estemos todos los que lo empezamos aunque como comprobareis en muchos momentos esto parece que no sera posible.
Comenzare por nuestra llegada, en una profunda noche, sin luces al puerto, dejamos al Calamidad alejado del mismo, nos dirigimos en silencio y sin encender candiles al puerto, antes de llegar Adrahil se protegió contra el frió  y con un sigilo digno de su profesión de montaraz se sumergió en las gélidas aguas para acercarse furtivamente a la orilla sin que nadie se percatase de ello,  mientras llegamos a la pasarela del puerto, os describiré que nos encontramos allí,  una cantidad de guardias vestidos de negro a lo largo de pasarela, que nos extraño a esa hora de la noche, no tardaron en acercase a nosotros nada mas abandonar el bote,  el dialogo fue corto y poco amigable, de echo nos pidieron que abandonáramos el pueblo y que entregáramos a Vengaree para ajusticiarlo,  !os podéis imaginar nuestra reacción!  pero más increíble fue la de ellos, en una increíble parsimonia los 16 guardias deslizaron al unisono sus ropajes negros con su brazo izquierdo y sacaron todos grandes hachas de guerra con su brazo derecho, fueron rapidísimos, lo hicieron sin mediar palabra, sin un gesto , sin nada que pareciera una señal, y nos atacaron antes de que nosotros lo hiciéramos a ellos, su rapidez nos sorprendió, aunque sus movimientos eran poco ágiles su rapidez era mortal, y su fuerza enorme, parecían muñecos dirigidos por alguien, sorprendentemente cada golpe que le asestábamos parecía no afectarles, no sangraban, sus carnes, sus huesos machacados por tremendos golpes, no parecían provocar dolor ni siquiera problemas motrices en ellos,  fue algo atroz, nuestro primer encuentro con estos seres, no gemían, no parecían sentir dolor,  acabamos con todos (eso creímos) con la ayuda de Adrahil desde la orilla. 
Rápidamente fuimos hacia la casa de la niña fallecida,  Adrahil junto con Gulthar usaban sus habilidades para no ser vistos mientras Sunthas, Forak y yo avanzavamos por la calle poco alumbrada junto a la playa,      cuando llegamos a la casa y llamamos nadie contestaba, pero eso nos dio que pensar, ninguna casa parecía tener el fuego encendido, en pleno invierno y con el frió que hacia,  nos temimos lo peor, sin pensármelo dos veces,  derribe la puerta, y encontramos a la familia en un rincón, encabezada por el padre enarbolando un cuchillo en actitud protectora, que intento atacarme para defender a su descendencia, evite el ataque y lo desarme, lo calmamos le explicamos que eramos amigos, le pedimos disculpas por las formas,  mientras intentábamos explicarle todo apareció un grupo enorme de individuos, graben a todos los efectos y nos parapetamos en la casa, mientras Gulthar y Adrahil ocultos arriba de la casa tomaban posiciones.
Nos superaban ampliamente en numero,  nos fortificamos en la puerta, realizamos un hueco en la pared de al lado para pasar en caso necesario a la familia a la otra casa, pusimos muebles protegiéndolos, y nos dispusimos a hacerles frente,  el jefe del grupo, ordeno atacar y rechazamos los intentos, luego entro el y comprobamos su poder, esa criatura era una persona, pero su poder estaba fuera de lo que su cuerpo parecía ser,  gracias a Sunthas que aguanto su envestida, mientras Forak y yo acabáramos, con los que entraron con él, luego lo hicimos retroceder, y tras unos grandes golpes de Sunthas, se parapeto tras un carro, rodeado de sus seguidores con increíble rapidez,  aprovecho entonces Sunthas para  usar su arco de acero, con el que destrozo el carro, junto con Gulthar que usando su ballesta destrozaba a graben y carro según disparaba, esto hizo huir al líder, junto con sus hombres, aunque no llego muy lejos y cayo victima de las flechas de nuestros compañeros.
Tras esto nos apresuramos a regresar al Calamidad, para poner a salvo a la familia, según nos encontrábamos mas cerca sentíamos  que algo no marchaba bien, subimos a bordo, tomando precauciones, y lo que vimos fue horrible, os lo contare en otro momento…