Escudo de Usulun

Escudo de Armas Este es el Escudo de Armas de Usûlun, consta de un escudo torre partido en diagonal de Plata y Gúles, sobre el campo de Plata aparece un Roble de plata y esmeralda en representación del árbol sagrado de Set Mainen, con un lazo negro en su tronco que simboliza el recuerdo del perdido Reino de Arnor y la lucha de los Montaraces del Norte.Y sobre ese árbol una Estrella de plata.

En el campo de Gúles se ve un martillo de guerra, que simboliza el hermanamiento con el pueblo enano y en representación a la comunidad minera de dicha raza. Rodeando el martillo aparecen seis estrellas de plata que junto con la que se muestra encima del roble representan la Fé del pueblo de Usûlun a Varda y su compromiso con ella.

LA VISION Y EL VERDUGO

 Todos conoceis ya lo acontecido a continuacion de mi relato Escudo y Fuego, pues el posadero lo describio con no pocos detalles. Muchos sucesos han acompañado a los Usulunis, algunos felices pero quizasmas  pesarosos y dolorosos.  En muchas ocasiones hemos debatido sobre ciertas formas de actuar, pues nuestro grupo es bien dispar y ya de sobra nos conoceis. En otras no han hecho falta palabras y conversaciones, pues nuestra respuesta se veia reflejada en nuestras pupilas.

 Pero quizas la muerte de Idril sea el momento mas duro al que nos hayamos encontrado, no me refiero al combate en si, ya que solo basto un golpe del escudo negro para destrozar el pequeño cuerpo de la ultima capitana del Calamidad. Me refiero a las acciones y pensamientos de los miembros del grupo. Intentare analizarlos pues aunque duró apenas algunos segundos los momentos despues de su muerte parecian dias.Desde que con engaños, negarlo seria como negar mis acciones, logramos bajar a la capitana del barco maldito, todos los miembros del grupo sabian mis intenciones, pues no pocas veces han luchado al lado del templario de Varda y no pocas han visto como actua. Muchos lo llamarian temeridad, locura e incluso soberbia, pero ninguno de ellos que juzgan tan alegremente mis acciones y actuan tan a la ligera como jueces conocen lo que es el no sentirse solo con cada golpe, una fuerza creadora de este mundo, mas antigua que las montañas corre por mi cuerpo, dandome la fuerza que muchos carecen, dandome la voluntad que muchos desearian y dandome el honor que muchos perdieron y olvidaron.

 No es Sunthas Espinonegro el que juzgo y ejecuto a la ultima capitana del Calamidad, fue su segunda vision, sabiendo que Varda caprichosa se comunica con el de muchas maneras, algunas mas claras y otras con ciertos enigmas, pero todas ellas veraces. Idril poseia una aura oscura como la noche, su alma negra habia dado muerte en incotables ocasiones a personas inocentes… ese fue el juicio, breve pero conciso. Sabiendo de esto y dandole una sola oportunidad para defenderse, lo cual no hizo, vino la ejecucion. Una vez mas la fuerza sagrada corrio por mi brazo, un tenue brillo asomo al descargar el golpe y una vez mas, una criatura oscura sucumbio.

 El maestre Dolin quedo perpejlo, si bien no es amigo de juicios rapidos, vi en su rostro la incertidumbre y por un momento vi un destello de miedo, fugaz pero aparecio y se la pregunta que se hizo: ¿se ha vuelto loco?, no puedo culparlo, es una reaccion logica, pero las respuestas a todas las preguntas las desconozco, solo se una que sobrepasa a todas, la capitana era una criatura oscura, desconocemos sus verdaderas intenciones, si estaba empezando el camino de la redencion el escudo del templario acabo con el, la vida da pocas segundas oportunidades, si es verdad que Idril seguia ese camino, demasiado tarde lo empezo.

Dîn, ni viejo compañero, quizas el que mejor me deberia conocer, tambien dudo de mi accion, una duda momentanea le cruzo el semblante, pero su brazo fuerte portaba la maza de Setmaenen, se que si no llega a ser mortal mi golpe, hubiese descargado su maza sobre ella.

 Gulthar, el del ojo certero, emboscado en un bosque cercano a la embocasda a la capitana permanecia con la magnifica ballesta de Spa, dispuesto a descargar dos virotes sobre Idril a la menor ocasion. Fue el quien con el extraño casco de lobo desenmascaro a la capitana. Desde que porto el Martillo del Mundo Subterraneo, muchas cosas oscuras le han ocurrido, quizas demasiadas, se que a veces camina por la delgada linea que separa el bien del mal,  pero en el momento de duda, surge de el una fuerza que le aclara el camino a seguir. Dude de los descubrimientos de Gulthar, hasta que yo mismo los vi en mi vision, ya no tenia dudas. De entre todos los usulunis, es quien mas estaba conforme con mi actuacion y quien la compartia por completo.

 Adrahil, quizas el que mas me sorprendio, aunque como Dolin y Dìn, dudo un momento de mi juicio e intento mediante Magram disuadirme, pero sin conseguirlo. Poco tiempo lleva con nosotros el montaraz, aunque sobradas veces ha demostrado su valia y compromiso. Montaraces, quizas demasiado tiempo vigilando y muy poco actuando. Se que el hubiese actuado de otra forma, aunque el final hubiese sido el mismo, pero mi pueblo ha sufrido demasiado y ya pocas explicaciones pido y aun menos oportunidades. Nuestras misiones nos han enseñado que el mal posee muchas caras y algunas de ellas amables y bellas, con palabras dulces y engañosas. No, no malgastare ni una palabra mas de la cuenta para pedir explicaciones. Si los montaraces quieren inmiscuirse en los asuntos de mi pueblo, que lo hagan, pero no seguire las reglas que marquen si existe la minima posiblidad de que mi pueblo vuelva a sufrir como lo hizo en la Ciudad de Madera. Espero que algun dia lo entienda, mi estimado Adrahil. Hay muchas situaciones que se requiere de la palabra y la negociacion, pero otras, el acero de la espada es quien habla, el brazo quien ejecuta,y el alma quien busca si es correcto o no.

Yo si lo se, aunque comprendo las dudas de mis compañeros, no las comparto. Soy el brazo ejecutor de mi señora, el tiempo que dure en esta tierra, sere temido por mis enemigos.

 “Cuando la cancion del acero comience, la ultima nota la dara mi espada”. Compendio I , Las vias del Temple.