De los Graben y el fin de Vengaree capitan del Calamidad… (III)

Usulunis, hoy espero que no esteis cansados, pues este relato sera largo y no podreis ni pretendereis iros a dormir hasta que concluya, os aviso que es altamente duro, pues asi fue la batalla, entramos por el linde del Brandivino, seguimos en sendero por donde Adrahil y Gulthar habían desactivado las tediosas trampas, haciendo el menor ruido, el grupo era sigiloso, al menos todo lo que un grupo con dos enanos con armaduras pesadas, al máximo de sus capacidades de sigilo pueden serlo, cuando nos encontramos a unos 40 metros entre los arboles de la Mansión Graben, trazamos el asalto,  todos subiríamos tras Gulthar nuestro mejor escalador, y una vez encaramados en el techo descenderíamos por la mansión,  todo fue bien, la guardia no nos vio, hasta que yo perdí  pie y deje caer una teja, hay comenzó, la lucha,  fue la primera escaramuza, fue rápida, los cuatro graben llegaron, miraron hacia arriba, y recibieron a Sunthas que arrastro a dos, a mi que tirándome desde el tejado golpee a otros dos y a Gulthar que destrozo al que no habíamos tirado al suelo, Sunthas en la caída destrozo a uno y con un golpe de escudo clavo a otro en la pared, Gulthar mato al que se levanto tras recibir mi embestida, y terminamos con el que estaba clavado en la pared, todo el grupo ayudo raudamente a llevar los cuerpos al linde del bosque y volvimos a subir al tejado esta vez sin tan mala suerte, una vez arriba, constatamos, que algo se movía bajo nuestros pies, la mansión tenia un techo de dos aguas, y en la parte frontal del mismo tenia por desgaste y descuido del mantenimiento tres grandes huecos, Sunthas marcho al mas lejano, para comprobar que se veía, y Gulthar comprobó el mas cercano con mucho cuidado, vio como sombras se acercaban a los mismos, en el tiempo de ponernos en guardia, se alzaron Graben’s  todos al unisono, con su parsimonia de ultratumba, con su denodado silencio, un sinfín de enemigos todos dispuestos al combate, su descripción tan variopinta como simplemente escalofriante, desde cuerpos infantiles que levantaban sus armas impasibles a corpulentos guerreros, e incluso ancianas de aspecto pacifico, pero no os engañéis, nosotros que ya los habíamos enfrentado, sabíamos que solo eran envolturas de seres oscuros terriblemente poderosos, Sunthas abrió cerco por una ventana lateral y se encontró con un grupo de Grabens al cual fue diezmando en singular combate, haciendo gran esfuerzo y demostrando su maestría con el escudo y su valor en la batalla, consiguió de esta manera alejar a los graben mas poderosos, de nuestra posición, se hizo fuerte en la puerta de una habitación, al final de un pasillo, y allí cantando a Varda, impenetrable su guardia, aguantaba las embestidas del primer Graben Ezequiel mientras tras ese primer Graben montaban guardia no menos de 8 más aguardando su turno, impasibles.

Arriba, rodeados, nos dispusimos a hacerles frente, el maestro Dolin y yo hicimos frente al lado derecho, Adrahil y Forak al centro y Gulthar el del acierto magnifico, con acrobacias, y maniobras espectaculares fue saltando y distrayendo a bastantes Grabens que intentaban matarlo, pues comprendían que era mejor rival que los demás, Adrahil junto con Forak aguantaron la gran embestida y fueron mandando a donde se merecían a bastantes Grabens mientras, Dolin y yo aguantamos a varios que nos dieron un buen escarmiento, eran diferentes a los anteriores, del estilo al graven que dirigía en la casa del pueblo, pero su manejo de dos armas, una un hacha de guerra y otra una espada corta era muy bueno, ademas con cada golpe, no solo nos destrozaban sino que ademas sentíamos como algo, una parte de nuestra fortaleza corporal nos era arrancada, el Maestro Dolin, implacable golpeaba con su excelente pico y arrancaba partes de sus cuerpos que aunque no proferían quejas ni asombro, iban siendo desmembrados por tamaña fuerza, fuimos cada vez mas concentrados y rodeados, hasta que Gulthar con una estrategia digna de él, salto por encima de las lineas que los separaban de nosotros y golpeo a los dos que me tenían bloqueado, volviendo después a su posición a la retaguardia de los graben donde realizaba una carnicería en aquellos que golpeaba, ese momento que me dio fue suficiente para afianzarme y contraatacar, el que quedaba animado para el ataque recibió un gran golpe y con el mismo una fuerza dirigida que no pudo contrarrestar y que le provoca aun mas daño, perdió pie y tal como había previsto termino cayendo al suelo desde una altura de 12 metros con lo que no volvió a moverse, el otro graben intento golpearme más perdió su arma que quedo justo en el borde y eso lo dejo unos momentos perdido, que fueron aprovechados por mi para golpearle y que acabara como su anterior compañero en el suelo de la mansión sin movimiento, mientras Adrahil había acabado con varios graben junto con Forak en una diestra combinación de golpes de alabarda y disparos de arco, que aprovechaban los golpes de Gulthar, y iban diezmando a la multitud de graban que teníamos en el techo, parecía que cambiaban algo las tornas, aunque maese Dolin y yo andábamos muy heridos podíamos aguantar mucho mas combate, y los demás estaban aún en buenas condiciones, una vez mi flanco estaba liberado cerramos sobre el centro con un gran ataque de Dolin, y comenzamos a reducirlos, cuando nos sentíamos contentos por la evolución, y nos dirigíamos hacia los gritos de lucha de Sunthas, tras una magnifica actuación de Gulthar que había acabado con muchos Grabens y dejado en la planta de abajo a dos de los mas poderosos, incendiando a su paso la escalera principal de subida, más poco duro nuestra alegría, pocos pasos habíamos dado hacia Sunthas cuando volvimos a ser rodeados de inmediato por muchos mas Grabens, una fila de Arqueros, y nueve que subieron tras Gulthar a la izquierda, nos pintaron de nuevo un panorama desolador, ademas Gulthar pudo ver que había mas por subir tras los nueve.

Mire a Dolin y le dije “Maestro reunámonos con Sunthas en el piso de abajo y dejemos solo un flanco para proteger, pues aquí arriba no podremos con tantos enemigos, que solo con cansarnos podrán con nosotros”, y al recibir su consentimiento, lo comunique a los demás y emprendí carrera hacia los arqueros que ocupaban el hueco por donde podríamos entrar,  Adrahil llego antes que yo y lucho contra uno, Dolin destrozo a otro con su pico, yo acabe con el tercero, Gulthar llego con Forak y terminaron con un cuarto, ,más, inmediatamente, y para nuestro asombro mas Grabens salieron de los huecos, con un grito de guerra salte golpeando al graben que se interponía en mi camino, “Usulunis uníos a Sunthas” mientras este cantaba y con valor seguía reteniendo a Ezequiel en combate singular, este tras muchos golpes usaba una técnica increíble con escudo torre y escudo red, que mantenía los increíbles ataques del graben a raya, incluso le secciono un brazo con lo que pudo aguantar mejor sus embestidas, una defensa titánica como gran defensor de Varda, que alegro nuestros corazones al escucharlo cuando descendimos todos uno tras otros a su búsqueda, Gulthar, rodeo la mansión por la parte de fuera, para entrar por la ventana que forzó Sunthas para entrar, junto con Adrahil, en ese momento todos al unisono cantando por Usûlun.

Nos encontramos con entre dos grupos de Grabens unos que esperaban atacar a Sunthas y otros que nos seguían a nosotros, resistimos a los que nos seguían mientras Sunthas avanzaba hacia nosotros forzando a Ezequiel y a los que estaban acorralados entre nosotros, Adrahil, entro y Gulthar también por la ventana y se posicionaron para poder ayudar a Sunthas que con un arranque de Poder de Templario acabo con destreza con Ezequiel, mientras Dolin, Forak y yo eramos el muro de contención de los demás, recibíamos golpes de estos seres y solo gracias a las maravillosas hiervas curativas que poseíamos pero que se nos van agotando podíamos sobrevivir Forak, golpeaba con su alabarda por encima del Maestro Dolin y mio, el maestro con mi ayuda venció a un par de enemigos, pero si Sunthas no llegaba pronto a nuestra posición nos veíamos en serias muy serias dificultades. En un momento en el que Ezequiel cayo, y quedaban solo dos Grabens entre Sunthas y nosotros, comenzaron los del pasillo que parábamos a abrir paso a una graben que por lo que pudimos presentir no podríamos parar los que allí estábamos, pues con toda tranquilidad avanzaba hacia nosotros, y los demás la dejaban tranquilamente ocupar su puesto, avisando de esto a Sunthas cambie mi posición con él saltando y provocando el golpe del enemigo que estaba entre nosotros, no solo para que el bloqueara el paso de este poderoso Graben, sino porque tras estos combates, me sentía muy débil y auguraba que si me volvían a golpear alguna vez mas no sobreviviría a esas extracciones de mi energía, esta distracción supuso un gran cambio en nuestra lucha, pues Gulthar aprovecho y derroto a los dos Grabens que quedaban en el pasillo tras nosotros con unos formidables golpes que terminaron degollando al primero y destrozando la cabeza del segundo, eso dio tiempo a reubicarnos al tiempo en el que la Graben ataco a Sunthas.

Imponente, majestuoso, nunca habíamos visto nada parecido y eso que nuestro Templario nos tiene acostumbrados a grandes proezas, os intentare describir lo que contemplábamos mientras curábamos nuestras heridas gracias a los conjuros de Adrahil,  Gulthar, sumadas a  algunas cataplasmas y pociones de hierbas,  tomamos posiciones, pues en el hueco por el que entraron Sunthas, Adrahil y Gulthar había unos quince Grabens intentando entrar con escaleras, tras fallar en sus tiros con sus arcos, al otear Adrahil fuera, solo uno acertó y fue leve la herida, Forak destrozo la escalera que se agarraba a la ventana y entre todos echando brea en los cadáveres de los Grabens hicieron un hueco en la base de la misma de fuego, ardiente, que mantuvo alejados a los Grabens de la escalera, Dolin, yo cogimos posición tras Sunthas aunque yo me mantenía en segunda posición dispuesto a caer pero solo si algo fallaba en la guardia de mis dos compañeros pues el único que podía liberar del maleficio de estos seres que si recibía una vez mas me convertiría en un espectro, vuelvo a contaros como transcurría la majestuosa y brutal sinpar danza de golpes y paradas de la Graben y de Sunthas, en una increíble parsimonia este ser golpeaba a una velocidad increíble y con una fuerza sobrenatural, que os aseguro podría destrozarnos a cualquiera de los que estábamos allí, sino estuviera nuestro protector para pararla, así transcurrieron los minutos, estábamos todos cansados, destrozados, más Sunthas aguantaba cuan jabato, mientras yo abrí un huevo en la pared para ver que pasaba en la parte de la casa que daba al frente, y vi que había otros 14 graben esperando a subir, pero que no podían pues el humo que ya empezamos a sentir incesantemente era producto del  fuego que provoco Gulthar, que ya había echo estragos en la primera planta y que hacia que ardiera casi toda la parte izquierda de la mansión, en ese instante Dolin llamo mi atención, algo no marchaba bien, bueno os preguntareis que podía ir bien dentro de semejante batalla, pues todos exhaustos y rodeados no parecía que tuviéramos muchas posibilidades,  pero recordad Usûlunis que nunca nos rendimos que ante la maldad nos crecemos y que si es necesario daremos nuestra vida por Usûlun y la luz que nos guía, al mirar contemple com Sunthas parecía cansado, sus paradas eran menos rápidas, incluso empezaba a recibir cortes y heridas que aunque en el no parecían producir el daño adicional que en mi y en Dolin habíamos notado le estaban haciendo retroceder, eso era muy preocupante pues si lo sobrepasaban caeríamos todos, Avise a Gulthar el unico que podria intentar hacerle frente a tamaño oponente con la ayuda del maestro Dolin y mía, este bajo del hueco que acababa de abrir en el techo como vía de escape, dejando allí a Adrahil para preparar el hueco, de manera que los que estaban arriba no nos vieran, teniendo en cuenta el desnivel del mismo, en el momento que puso una rodilla en tierra Sunthas la graben ataca y los demás intentamos proteger a Sunthas que recibió una tremenda carga de heridas, aunque el tomaba en ese momento una hierbas que le hicieron recuperar su brío y con un grito que nos dio ánimos a todos, se volvió a posicionar y es más nos grito y empujo hacia el fuego que consumía ya a los Grabens que esperaban su turno ignorando el mismo a la atacante, no hizo falta nada mas fue su mensaje entendido a la primera, uniendo su fuerza a la del maestro y a la mía logramos meter en el fuego a la criatura que empezó a arder, en ese momento pudimos contemplar una imagen que ya Sunthas venia contemplando de antes, como estos seres se mantenían en su posición mientras lenguas de fuego les lamían sus ropajes y los reducían a polvo sin proferir ningún gesto sin ni siquiera volver atrás, esperando avanzar, se vino abajo la mitad de la mansión en ese momento y ya casi nos asfixiábamos con el humo, tuvimos que ir retrocediendo para que Sunthas no fuera engullido por el fuego y tres de los Grabens avanzaron algo, los que no habían desaparecido ya en las llamas, volvimos a empujar hacia las llamas a los Grabens y volvimos a retroceder, entrando ya en el pasillo done había mas espacio, en ese momento tanto Sunthas com Gulthar pudieron atacar con mas facilidad, y gracias a los golpes de este ultimo, cayo por fin la Graben que tanto habíamos temido que fuera nuestro ultimo rival.

Mientras curaban las heridas de Sunthas y se preparaban todos pañuelos con algo de agua para poder respirar yo abrí un hueco en la parte del frente que daba a la pared posterior de la mansión, y descubrí que no había Grabens allí,  justo en ese momento decidimos que saldríamos por allí, Dolin y yo ensanchamos el hueco mientras los demás llamaban al atención por la ventana y el hueco que daba al frente de la mansión, cuando estuvo todo preparado salimos Dolin y yo, y los demás nos siguieron raudamente hacia el bosque, allí  en silencio intentando acercarnos al río, para lograr un buen sitio donde poder defendernos del resto de los Grabens vimos como se hundió lo que quedaba de mansión bajo el fuego y de manera increíble dejaba de llover, y todo se sumía en un silencio sin igual, paramos, observamos la pasividad del ambiente, mientras descansábamos pues no podíamos más,  el día llegaba y seguía la quietud, la falta de movimiento, al amanecer, nos acercamos algo descansados, a la mansión y cual fue  nuestra sorpresa que los pocos Grabens que no habían muerto bajo nuestros golpes que habíamos sumado mas de 60 estaban donde los dejamos esparcidos por el suelo sin vida, no sabemos que paso exactamente pero algo quemo el fuego que expulso de los cuerpos a los entes que los movían, dimos sepultura a lo que quedaba y tras encontrar algunas cosas que ya están a resguardo en las cámaras de Usûlun, y algunas que destruimos por ser malignas, nos dirigimos hacia…. pero bueno eso ya os lo contare otra noche, que por esta ya es suficiente, además seguro que nuestros compañeros querrán ahondar en los hechos de la batalla que fueron muchos…

El Defensor del Calamidad

Graben…esa palabra difícilmente la olvidaremos. Dificilmente olvidaremos el nombre de un linaje maldito, el nombre de una familia oscura. De cómo los conocimos y como nos enfrentamos a ellos será el contenido de mis próximos relatos, los cuales empiezan como todos, con unos momentos de tranquilidad, los cuales últimamente escasean y son verdaderamente esperados, acompañado de mis amigos y un buen fuego. Levanto un momento la vista del papiro arrugado y me fijo en el crepitar del fuego, esas llamas rojas y enfurecidas me hacen recordar claramente lo sucedido cuando el Calamidad llego al pueblo de —————–, y lo que desencadenamos en ese momento y en los días sucesivos nos perseguirá siempre.
Ya sabeis lo peculiar que es el Calamidad y su tripulación, sobre todo su capitán Vengaree.Al igual como conoceis a cada miembro de este grupo, unidos no solo por un objetivo común, sino por un comienzo , mucho mas importante. Quizas habrá momentos en que nos juzguéis por los actos que cometeremos o q hemos cometido, pero que sepáis que la carga que llevamos no es liviana, y no se deben juzgar actos del pasado con los ojos del presente.
Comenzare con el recibimiento que tuvimos al desembarcar del Barco Negro. Un numeroso grupo de hombres embozados esperaban en el muelle, el cual sin luces y sin ningún otra alma les daba una imagen siniestra, delante de todos ellos, un hombre de pie, en actitud desafiante y firme nos esperaba. La conversasion fue breve y creo que innecesaria, ambos sabíamos de antemano que pasaría. El exigia que Vengaree abandonase el barco y se entregase a ellos, nosotros que se apartases y nos dejasen pasar, por supuesto Vengaree permanecería en el Calamidad. El combate no fue demasiado largo, todos nosotros íbamos preparados para ello, aunque desconocíamos la verdadera naturaleza de nuestro adversario. Pero cometimos un fallo…uno de ellos logro escapar, y ese seria el principio del terrible desenlace que sufrió el capitán del Calamidad y toda su tripulación.,
En nuestro afán de encontrar a la familia de los tres desdichados dejamos al Calamidad sin apenas defensas, solo sus oficiales y Dolin eran expertos guerreros….esa decisión la lamentaríamos. Tuvimos otro encuentro con los Graben, ya avisados de nuestra llegada y nuestra apreciable fuerza. Intentaron rodearnos, pero gracias a las habilidades de Adrahil lo evitamos y nos hicimos fuertes en la casa de la familia de la pequeña dueña del sudario rojo.
Una vez mas salimos victoriosos del combate, pues lo planeamos bien y usamos una buena estrategia. Mientras Forak, Dîn y yo nos hicimos fuertes en la entrada de la casa, parapetados con muebles, Adrahil y Gulthar hacían honor a su habilidad con el arco y ballesta.
Despues del combate fuimos de nuevo al Calamidad con la familia, con la idea de dejarlos a salvo en el barco, quizás un pensamiento demasiado esperanzador. Pocas veces he visto el rostro de la pesadumbre, el dolor y el sufrimiento en el rostro de mis amigos como en ese momento. Nadie nos salió a recibir, ni una luz nos ilumino el camino hacia la escala, el sordo murmullo del agua acariciando el caso del barco era nuestro único recibimiento. Lo que olimos fue el olor a sangre, el aire estaba cargado de dolor y gritos…la cubierta del Calamidad yacia vacia, como un barco fantasma… Nos miramos, una terrible certeza nos lleno a todos, y haciendo caso omiso a lo que la prudencia nos aconsejaba, bajamos corriendo las escaleras hacia el interior del barco, buscando ansiadamente cualquier signo de vida, cualquier ruido que nos anunciase un atisvo de esperanza, esperanzas y deseos vacios, pues casi la totalidad de la tripulación yacia en sus camas, inertes, con un charco de sangre que empapaba su camastro, el cual dentro del Calamidad se convertiría en su mortaja. A ni uno de ellos encontramos con vida, y muy pocos con un arma en sus manos, el ataque había sido rápido y silencioso…
Con ansias de sangre y venganza seguimos buscando, por fin….encontramos al que seria el ultimo capitán del Calamidad, Vengaree…portando su hacha…rodeado de Graben, como una estatua de un antiguo héroe rodeados de vencidos, con la muerte de Vengaree se nos abrió una pequeña luz de esperanza, esperanza triste y dolorosa, al no descubrir los cuerpos de Dolin, Idris y Hardil. Dejando con delicadeza el que dejaría de ser capitán del Calamidad para convertirse en el Defensor del Calamidad, a un lado, levantamos con cuidado la puerta de Dos Lados, descubriendo a Dolin, Idris y Haldir….me es triste contar el encuentro, y aun mas doloroso ver como la esposa acariciaba y besaba el rostro del Defensor del Calamidad.
Vengaree defendió con su vida a su esposa, Haldir y Dolin…y con su vida expio todas sus acciones, pues no hay mayor perdón que el sacrificio. Jure que Vengaree volveria a pisar tierra firme… esa promesa inclumpida me perseguirá siempre.
Con la rabia y sed de venganza, nunca buenas aliadas, redoblamos esfuerzos en conocer aun mas a nuestros enemigos, pues distaban muchos de ser meros hombre. Nuestro descubrimiento fue terrible, una extraña runa grabada en su pecho lo hacia recipiente de un espíritu. Nuestra experiencia con estas cosas no es poca, ya que descubrimos los rituales de los Escarahai y nuestros encuentros con seres no mortales. Pero este descubrimiento nos llevo a una conclusión, si eran meros recipientes de criaturas muy poderosas, cualquier Graben podía ser un ser poderoso, daba igual su aspecto…. Y asi lo comprobamos mas tarde.
Dentro del doloroso momento, decidimos volver al pueblo e intentar acabar con los Graben, liberando al pueblo, pueblo que vive en una ignorancia completa. Idris y Haldir, permanecieron tras la puerta de los dos lados. Furiosos y con una terrible resolución volvimos al pueblo, después de unos descubrimientos por parte de Gulthar y Adrahil, descubrimos la mansión de los malditos Graben.
Una certeza permanece en mi cabeza, acabar con los Graben. Y una fe me impulsa a ello, una fe que me inunda devastadora,  sintiendo la fuerza por cada musculo de mi cuerpo me hace tener una resolución inamovible, soy el brazo ejecutor de Varda, soy el ultimo Templario de Varda…soy el baluarte de Varda y juro que teñiré el amanecer de rojo, aunque ello me lleve junto a ella.

De los Graben y el fin de Vengaree capitan del Calamidad… (II)

Usûlunis, reunidos frente al fuego, os seguiré narrando como fue el volver al Calamidad después de los combates de esa noche con los Graben, como recordareis llegábamos sin luz con la familia de la niña asesinada, nos extrañaba que nadie se asomara a nuestra llegada, y la atmósfera que se respiraba estaba demasiado pesada, muy tranquila, nada rompía la quietud del silencio de la noche, solo el romper de las olas en el casco, escale al barco y lo que vi, fue extraño parecía estar vació, Sunthas y Gulthar subieron al barco, Forak permaneció en el bote con la familia atento a todo, pues sospechábamos de un gran peligro, lo que descubrimos, fue desolador, toda la tripulación yacía muerta a lo largo del barco en distintas partes, era una masacre, cuerpos por doquier, la mayoría en sus propias camas, degollados, buscamos en las bodegas y encontramos a Vengaree bajo un Graven muerto, estaba sobre la trampilla rodeado de cadáveres de graben,     en sus últimos momentos Vengaree acabo con uno de los Graven más poderosos por lo que pudimos ver, puesto que su arma era de mucha mejor calidad que la de los demás, retiramos al graven, depositamos al cadáver del capitán de una manera mas cómoda, y presintiendo que no era casualidad que este estuviera en ese lugar, abrimos la compuerta, allí encontramos a Dolin, a la mujer del capitán Idris y Haldir  los únicos que sobrevivieron al ataque, estaban exhaustos, con ellos estaba la habitación de Mitrhil, doloroso fue ver llorar a Idris la muerte de Vengaree aunque como sabéis todos manteníamos una distante relación con el capitán había dado su vida para proteger a su mujer y a los demás compañeros, sabedor de que no podía abandonar el barco.
Dolin nos contó que todo fue rápido, silencioso que los cogieron por sorpresa, mientras dormían, que los superaban ampliamente en numero, y que no les dio tiempo a responder, la carnicería tuvo lugar mientras eramos atacados en el pueblo, fueron momentos duros, todos estábamos desolados, irritados, furiosos, aquello era más de lo que podíamos soportar, juramos acabar con aquellos infames seres, si ya antes teníamos intención de aclarar aquel entuerto, ahora era algo que no podíamos dejar pasar.
Tras unos momentos de raba poco contenida, empezamos a pensar como podríamos luchar contra estos seres, lo primero que hicimos fue mirar el cadáver del Graben que Vengaree había dado muerte, tras estudiarlo comprobamos que estas criaturas no estaban vivas, que estaban creadas con partes de seres humanos, cosidas con esmero, como lo haría un medico al curar las heridas, ya Sunthas descubrió que no tenían aura,  su cuerpo  no parecía tener sangre, lo que descubrimos más importante fue que en su pecho tenia cosido una runa extraña que tras muchos estudios, que nos costo descifrar pues era difícil para nosotros saber de ella, era un portal de entrada para seres oscuros,  esto nos dio la contestación a porque un hombre de corpulencia normal aguantaba golpes y resistía como si fuera una pared, algo en el lo que lo ocupaba y le daba poder, no era humano, nos enfrentábamos a un gran peligro y estábamos solos.
Mientras nosotros nos encontrábamos en esta situación Adrahil, encontró en el cementerio del pueblo algo más, también muy inquietante, vio como unos graven desenterraban un cadáver, e intento alertar al sepulturero aunque sin conseguirlo, pues no quería alertar a los graven, también encontró el rastro de la hacienda de los graven, y regreso para contárnoslo.
Una vez que decidimos que irisamos a destruir a estos seres, dejamos a la familia y a los dos supervivientes dentro de la compuerta de la bodega, la tapamos con cajas, y fuimos al pueblo, mientras Adrahil y Gulthar inspeccionaban la hacienda, nosotros Sunthas, Forak, Dolin y yo esperábamos en la posada, en el pueblo, todo parecía ir con normalidad, como si los habitantes nada supieran de lo que pasaba, esto nos inquietaba aún mas, pues no creíamos que pudiéramos contar con ellos.
A la hora pactada salimos al encuentro de nuestros exploradores, después de un descanso poco reparador, el pueblo estaba repleto, como si nada pasara, tuvimos que escondernos pues un grupo de unos veinte graben todos vestidos igual que los que nos habíamos enfrentado bajaba por la calle del pueblo, hablaban con la gente como si nada, era extraño, yo quería enfrentarme a ellos, pero todos veían que era algo descabellado enfrentarnos en medio de la gente, pues los ciudadanos podrían no entender nuestro ataque, mas eramos cuatro  contra veinte y esos seres eran muy fuertes, así que los dejamos atrás y nos encontramos con nuestros compañeros, estos nos explicaron lo que habían descubierto, y trazamos un plan para entrar en la gran mansión pues los graven rondaban en numero los ochenta y no podíamos hacerles frente sin entrar de una manera solapada y astuta, evitando el enfrentamiento directo. Llego la noche y emprendimos el asalto, eso sera otro relato…