Cambio de aires

Como bien saben los usulunis hemos hecho una pequeña parada en nuestro periplo para atender el resto de nuestros quehaceres diarios. Sunthas de maniobras, Adrahil que se marcha cruzando desiertos y montañas al otro lado del mundo, mientras Din y Gulthar se mantienen en sus puestos.

Un servidor coge sus bártulos, recuerdos y mucha ilusión y vuela, no muy lejos, pero si lo suficiente para comenzar de nuevo en una nueva posada. Esperemos que esta espera no se alargue demasiado y que los usuluni vuelvan a entonar sus gritos de batalla para vender caro su pellejo ante los temibles Graben.

Nos mantendremos en contacto, usulunis, la fecha y hora es meramente orientativa ya que, como sabeis, depende de muchos factores. Contadme.

ACTUALIZACIÓN. Adrahil se dispone a luchar de nuevo en la fecha acordada, tan solo depende de que consiga una buena conexión a internet para ese día. Cuando se acerque el momento os diré como llegar a la nueva posada. Hail.

La habitacion de Mithril y el engaño de los Khazad

De nuevo nos hallamos descansando bajo una noche fria y estrellada, una hermosa noche. Adrahil ha encontrado un buen lugar para acampar, como siempre, y mientras Gulthar explora los alrededores en busca de algun indicio amenazador con Forak, Dîn prepara un hoyo, forrado con piedras , donde encendera un buen fuego y se mantendra toda la noche. Mientras ,yo coloco un par de runas en unas grandes piedra alrededor nuestra, como ultima linea de defensa. Hace mucho que cada uno sabe que hacer, y nos hemos vuelto muy previsores y cautos, los años nos han enseñado estas reglas…. con dolor y sangre.

Una vez todos reunidos de nuevo ante el fuego, Forak se esboza en su gruesa capa, coge su barracuda y se aleja para hacer la primera guardia, mientras los demas damos buena cuenta de un buen guiso que ha hecho Adrahil, el debe llevar una alimentacion especial, pero hace una buena comida. Durante la cena, poco hablamos, los ultimos acontecimientos nos entristecen, y recordando buenos momentos, cada uno a su modo hace una plagaria por Vengaree y por la tripulacion del Calamidad. Espero que todos ellos, valientes y buenos hombres, hallan encontrado el descanso y el calor merecido. Lo ocurrido aquel dia lo narrare mas adelante, cuando la situacion me lo permita, pues aun debo narraros lo que encontramos en Lond Daer.

Todos se preparan en sus sacos, preparando antes su equipo, como de costumbre. Yo enciendo una vela y saco mi pequeño equipo de escritura, que me regalo Grajo. A muchas millas se encuentran mi esposa e hijo, y cuando pienso en ellos a veces creo que noto el olor de su pelo y las risas de Calabdur. Por ellos rezo cada dia. Bueno, la noche avanza y debo describiros lo que ocurrio despues del combate con los tres Guardianes.

Como ya sabeis vencimos, no sin dolor y gracias a la forma fisica de Gulthar. Una vez mas decidimos recuperar las excasas heridas que nos inflingieron, pues aunque poderosos, Varda dirigia mis golpes con extremada fureza y certeza. Asi que decidimos avanzar por el tunel principal,llegando a una habitacion amplia con un pequeño lago cenagoso en un extremo, poco encontramos al principio en esa habitacion, asi que decidimos explorar el lago, todas nuestras habilidades eran anuladas, como ocurria a veces a bordo del Calamidad, ni siquiera las antorchas de Dîn funcionaban dentro del agua. Y empezamos a investigar a fondo, sumergiendonos y estudiando tanto el fondo como las paredes del pequeño lago.

Para nuestra sorpresa, llegamos a la conclusion que el agua anulaba cualquier sortilegio activo o no activo, ya fuesen pronunciado en palabra como activado en objeto, asi como los imbuidos en los mas poderosos. A todos nos alerto, viendo tanto las posibilidades como las consecuencias de ello. La prueba definitiva la lleve a cabo con mi anillo, El anillo de la muerte rapida, maldito pero que sin embargo definitivo en los combates, aunque maldito y por ello no pudiendomelo quitar nunca, dentro de esas aguas si podia; y asi con un suave movimiento desplace el anillo por mi dedo.

Dîn inspeccionando las paredes del extraño lago, descubrio que estaba forrado…si, como leeis, forrado. Unos grandes paneles entrelazados, llenos de hermosas y antiguas runas, que fueron facilmente reconocibles como enanas, forraban la totalidad de la pared del lago.Pero lo que mas nos asombro fue el material conque estaban hechas, plateado y brillante Mithril. Habiamos encontrado la habitacion de mithril, la leyenda era cierta.

El grupo renovo fuerza con el descubrimiento y la alegria nos inundo, asi que decidimos, con ayuda del maestro Dîn y Dolin, separar con cuidado los paneles para su transporte al Calamidad. Pero una vez mas la forja, el trabajo y la habilidad enana nos sorprendio a todos, incluso a los Dîn y Dolin.

En efecto el trabajo de aquelos paneles era hermoso y magnifico, su brillo plateado y brillante parecia a simple vista mithril, pero no era simplemente mithril, sino una aleacion con otro material que hacia los paneles mucho mas livianos de lo que pensabamos. Al momento los artesanos enanos se pusieron a estudiar el panel quitado, haciendole pequeñas pruebas para descubrir algo mas de los paneles, llegando a una interesante conclusion: los enanos habian fabricado los paneles hermosamente, sin duda alguna, pero no habian utilizado enteramente mithril, sino una aleacion mas barata, en resumen, tenian intencion de engañar a los hombres de Númenor, pero estos nunca llegaron ni a verla ni a descubrirlo, pues la ciudad fue arrasada e inundada. Los unicos que descubrimos el engaño y fuimos testigos de la hermosa habitacion fuimos los usulunis.

Asi que durante una semana, fuimos desglosando todo el bello mosaico de paneles, y transportandolo con todo el cuidado que pudimos a la bodega del Calamidad.

La mercancia fue el asombro de toda la tripulacion, ya que a parte del trabajo enano, el valor de cada panel era inmenso. Una vez depositada toda la carga en el Calamidad, empezamos a pensar en como protegerlos de la posible ambicion de la tripulacion, sin darnos cuenta que al pensar en ello, demostrabamos la nuestra… Yo no fui partidario de ello, pensando en la nobleza del hombre, quizas demasiado, y pensando que despues de tantas semanas a bordo del Calamidad y lo ocurrido en el, ningun hombre de la tripulacion tocaria jamas un panel.
Despues dimos como finalizada nuestra exploracion de Lond Daer, sabiendo que aun la antigua ciudad guarda secretos. Pero tales tesoros y secretos no se nos han mostrado, Lond Daer ya ha cumplido la deuda que tenia con los usulunis. Que asi sea.
De nuevo las velas del Calamidad se inchaban con el viento y los marineros dirigidos por los gritos de Vengaree se afanaban en que el extraño barco surcase las olas sin dificultad.Y virando rapidamente tomo rumbo noroeste, dejando la desembocadura del Aguagris y dirigiendonos a la pequeña base de abastecimiento,llamada Minas Tonfallon, cerca de la desembocadura del Brandivino, junto al bosque Eryn Vorn.
Alli poco ocurrio y descubrimos, con antiguos conocidos nos encontramos. Y mientras algunos hacian guardia en el Calamidad, por temor al robo de los paneles. Junto a extraños ,con una comida y un fuego ,Sunthas prometio a Idris que Vengaree volveria a pisar tierra firme.
Juramento que nunca cumplio.

Los tres Guardianes.

Retomo de nuevo mi diario, donde lo deje…ah! ya…en nuestro ultimo encuentro en la ciudad sumergida de Lond Daer, los usulunis y los golems. Ya os comente que despues de ese combate tuvimos que recuperar fuerzas y sanar heridas. Y continuamos con la exploracion de los tuneles.

Despues de una bifurcacion llegamos a tres pasillos, todos ellos como los anteriores, angostos y pequeños, incluso Dîn, debe encorbarse un poco, de todas formas no es de extrañar, para ser un enano es de gran corpulencia. Uno de los pasillos daba a una especie de colector de las alcantarillas, una extraña balsa de agua sucia y moho, donde seguramente llegaban las aguas de varias alcantarillas. Otro pasillo daba a una extrana abertura en el techo, que una vez abierta nos adentraba en una habitacion con un derrumbe, Dîn estuvo inspeccionando las paredes, la habitacion y el derrumbe, e incluso usamos la segunda vision, para descubrir el motivo de aquella habitacion y que podia haber al otro lado. Solo sacamos una conclusion, agua. Debo resaltar que Gulthar se obsesiono demasiado con ella, insistiendo en que detras de ella deberia haber algo, pero por mucho que mirabamos no encontrabamos indicios de ello, es mas, cualquier intento de liberar parte de los escombros conllevaria una avalancha mortal de agua. Pero el insistia, este Gulthar, a veces pienso que le pueden demasiado las riquezas y los objetos, aun recuerdo el incidente del Martillo, y lo que sufrio a partir de ese dia.

Despues de descartar esa habitacion y de no inspeccionar el colector, como insisti varias veces, decidimos ir por el pasillo principal. Pero detectamos algo extraño, unas voces, unos sonidos y nos pusimos en alerta, llegamos a descubrir tres presencias a unas decenas de metros, y muy poderosas, especialmente una de ellas.

Esos tres guardianes nos estaban esperando, de eso estoy seguro, cualquier paso en falso a partir de ese momento provocaria un combate no deseado. Retrocedimos y empezamos a pensar en un plan, no podiamos luchar en le pasillo, pues por las caracteristicas de estos, solo uno de nosotros podia combatir, y con mucha dificultad, contra tres adversarios muy poderosos. Hubo un momento de flaqueza, debo ser fiel a los acontecimientos, y Gulthar menciono el que deberiamos considerar la retirada. Yo me nege en rotundo, por muy poderoso que sea un enemigo puede ser derrotado tramando una buena estrategia, debemos llevar el combate a donde todos podamos hacer frente con las mejores facultades posibles. Gulthar a veces olvida quienes destruyeron al Portador del Martillo, quienes entraron en Dol Guldur y destruyeron el Martillo del Mundo Subterraneo, quienes caminaron por la Senda de los Muertos… Somos usulunis, y nosotros forjamos nuestro destino, nadie mas. Quizas yo tambien deberia pensar mas en mis capacidades, pero creia de todo corazon en la victoria, reconozco un enemigo poderoso, y por ello los respeto y nunca los subestimo, pero tambien se quienes somos.

Y asi fue como estudiando el terreno y nuestras posibilidades, establecimos un plan. El unico sitio donde podriamos combatir bien y hacerles frente era en el colector, ya que la sala era bastante amplia como para poder combatir todos. Debiamos solventar dos problemas, uno el del colector, que estaba lleno de agua y no lo habiamos inspeccionado, y otro el como atraer a nuestros adversarios, ya que la distancia era enorme.

Asi que decidimos inspeccionar el colector de agua, ya que pensabamos congelar su superficie mediante metodos poco comunes. Yo iba en cabeza, y detras mia Gulthar, en el momento en que me agache para empezar la exploracion del agua ocurrio algo curioso y en pocos segundos. Dos tentaculos salian disparados del agua en mi direccion a la vez que el sonido de la fabulosa, y yo diria que mitica, ballesta de Spa soltaba sus engranajes y dos pivotes salian desde detras mia penetrando en el agua, haciendo un sonido sordo. Al momento los dos tentaculos perdieron fuerza, y una mancha de sangre surgia del sucia agua, al poco despues emergia lo que parecia una especie de pulpo, en el torso del animal sobresalian la mitad de los dos pivotes de Gulthar. Este muchacho no deja de sorprenderme, se que soy un excelente guerrero y un maestro de la espada y el escudo, pero el escuchar los engranajes de la ballesta de Spa en medio de un combate es tranquilizador para mi, y se que Gulthar, el de la vista aguda, me cubre.

Despues de ese digamos momentaneo combate, continuamos con el plan. Una vez congelado el colector, empezamos a preparar a Gulthar, pues la distancia a recorrer era enorme, quizas demasiado incluso para el. Usamos hierbas, sortilegios para facilitarle la vista y la carrera, y sobre todo mucha fe y esperanza.

De lo ocurrido a continuacion solo el lo sabe, excepto vagos comentarios de Gulthar, aunque una vez que hizo de cebo, solo pensaba en correr como nunca lo hizo. La espera se nos hizo eterna a todos, con la angustia de saber en que condiciones se encontraba nuestro amigo, Adrahil permanecia en una esquina cercana para ver cuando Gulthar venia. Despues de unos minutos, llego a la estancia Adrahil y se preparo, al poco despues un Gulthar extenuado llego, pocas veces he visto asi a nuestro amigo, nada mas llego se inclino y empezo a respirar, dando grandes bocanadas de aire, estaba sin aliento y casi se desmayo, pero unas hierbas le hizo recuperar fuerzas y enfrentarse a nuestro adversario.

Una criatura de la noche, un espectro de gran poder y fuerza llego detras de el, Gulthar incluso le saco cierta ventaja. Al momento empezo el combate, mucho se especulo sobre el combate, la naturaleza de la criatura y la posible retirada, pero la fuerza que guia mi brazo hizo mella en nuestro adversario, y el combate se inclino hacia los usulunis. Viendo nuestra victoria, bajamos un poco la guardia, craso error pues un segundo espectro penetro en la sala y nos ataco por sorpresa, pero una vez en el combate tampoco fue adversario para nuestros golpes,y asi ocurrio con el tercer guardian. Los usulunis, acabaron con los tres guardianes de Lond Daer, usando lo que mejor saben usar, la estrategia.

Gulthar dio buena cuenta de sus excasas pertenencias, mas bien por despecho que por necesidad. Y una vez recuperados….continuamos con la exploracion, sin saber que esta estaba llegando a su fin, y que pronto descubririamos nuestro tesoro y algo mas, el engaño de los khazad.

De nuestro regreso a Lond Daer… (III)

Ahora que el calor del fuego, y la copiosa comida nos ayuda a disfrutar de las aventuras, os seguiré contando usûlunis lo ocurrido en la ciudad sumergida de Lond Daer, en nuestro viaje a Zarak Dum, como recordareis, nos encontrábamos Adrahil el montaraz del Norte, Gulthar “acierto increíble”, Sunthas nuestro portentoso guía espiritual, además de protector Templario y yo vuestro humilde servidor, en una de las entradas de las cloacas de la ciudad que se encontraban en el edificio en el cual habíamos dado su merecido descanso a la pérfida criatura maligna.
Estas cloacas eran de un angosto paso, estrechas hasta para un enano, todos teníamos la necesidad de ir en una posición difícil para poder caminar, además no solo era difícil la movilidad, sino que adema el aire estaba viciado y había algo que nos hacía sentirnos mal al reparar, no había luz en ellos y con las antorchas mágicas, solo alcanzábamos a ver unos metros, pues unos líquenes, o más bien musgo como descubrieron Adrahil y Gulthar, producían unas sustancias de las que teníamos que preocuparnos, tras un internamiento de casi una hora en esas cloacas, el cansancio y el malestar nos hacia mella, habíamos descubierto que existían unos mecanismos de limpieza antiguos en forma de estrellas en el techo que parecían no funcionar todos, y que donde funcionaban existía menos musgo, al llegar a un punto de la cloaca, vimos que había mas musgo de lo habitual, en ese momento se desprendió del techo un esqueleto de un guerrero armado y acorazado, envuelto en esos musgos brillando con color azulado, con movimientos torpes pero de un inequívoco proceder, sufrí un temblor en tomo mi cuerpo al ver tal figura, como todos mis compañeros pero lo peor fue que al respirar la nube de musgo note como mi cuerpo tuvo que hacer un esfuerzo por no enfermar, el combate en si no fue muy duro, pues la criatura era torpe y lenta no era rival para Sunthas ni Gulthar e incluso puede que ni siquiera para Adrahil ni mi, pero este combate tuvo una importancia máxima en nuestra aventura usûlunis, porque me enseño a mí. y espero que con mi ejemplo os pueda hacer ver a ustedes, que olvidar nuestros límites puede poner en peligro a nuestros compañeros.
Os explicare que paso, para que podáis entender la gravedad de mis palabras, el combate se desarrollaba bien, el ser revivido por el musgo no era rival para Sunthas y no lo alcanzaba y este con su gran habilidad lanzaba su escudo y le ocasionaba graves daños, incluso sufriendo la poca maniobrabilidad que tenía en la cloaca, pues el superaba en mucho la altura de la misma y su espada es casi más grande que la cloaca en sí, yo que veía esto, acostumbrado a ver a Gulthar con sus magníficos aciertos, me deje llevar por la emoción y el ansia de ayudar a Sunthas, creyendo que mi buen manejo en el lanzamiento de hachas seria más que suficiente, para acertar al oponente, más ese fue mi gran error, soy bastante bueno lanzando hachas, pero las condiciones eran extremas, y compararme con un maestro como Gulthar en una situación en la que la vida de mi compañero corre peligro fue un grandísimo error, falle, y mi hacha al moverse al golpear Sunthas en lugar de acertar al oponente le dio a él, por suerte mi golpe no fue mortal, pero hice más daño que el propio enemigo, estos errores pueden costarnos mucho, debéis de ser consientes de vuestras limitaciones usûlunis, saberlo os hará mas fuertes, pues cometeréis menos imprudencias, reflexionad sobre esto, en unos momentos os seguiré contando la aventura…

De nuestro regreso a Lond Daer… (II)

Que gusto volver a compartir fuego con todos de nuevo, retomo la aventura como os deje la última vez, en un recodo del edificio de Lond Daer con un poco de aire viciado pero lo suficiente para poder respirar, en el decidimos que lo mejor era volver a la base durante el tiempo en que sanaran mis heridas y pedir a Forak que volviera al Calamidad y avisara de que tardaríamos algo en volver, de mientras y con tranquilidad los demás, se encargarían de investigar el edificio ahora que el ser maligno había perecido, Sunthas encontró una habitación dedicada a dar rituales a los dioses, y llegamos a la conclusión que este edificio tuvo que ser importante pues ya vimos que había protecciones en la entrada y que estaba sellado, mas ahora, cuando encontramos una gran sala dedicada a culto de la luz, yo mientras sanaba, comprobé que el edificio era solido y que los derrumbes aunque comunes eran pocos y que había aguantado bien para tener cuatro mil años de antigüedad, esta ciudad, tenía tanta historia que era una pena que estuviera bajo el agua, aunque no estaba forjada por enanos, no dejaba de estar bien construida, las manos humanas que la habían levantado eran expertas, una vez que sane, volvimos al recodo y Adrahil junto con Gulthar se adelantaron para comprobar que teníamos delante, encontraron una habitación con aire y un pasillo que salía de ella, y nos dirigimos a la habitación.

En esta habitación Gulthar con su increíble vista encontró una puerta disimulada perfectamente que había pasado inadvertida a la búsqueda minuciosa de todos nosotros, incluso la cerradura que poseía estaba tan bien oculta que no la habíamos percibido.

Tras unos intentos de abrirla cosa que nos parecía más que difícil, pues no llevábamos las herramientas necesarias, tuvimos entre todos una idea, uniendo nuestros conocimientos, dimos con la clave, ¡recordad esto usûlunis, somos la unión de nuestro grupo, lo que nos hace fuerte no es lo grandes, sabios y fuertes que somos individualmente que lo somos, sino que contamos además con la fuerza y el conocimientos de nuestros hermanos, eso es lo que nos hace de verdad invencibles frente al enemigo que se encuentra solo!, os contare como solucionamos la apertura de la cerradura, tras algunos intentos, la llenamos de agua y con un hechizo la congelamos manteniendo dentro la punta de la espada de Sunthas, una vez que el agua se congelo, con mucho cuidado la movimos para que se separara y entonces el bloque hiciera de llave, con lo que salto y entramos en una habitación que jamás podamos olvidar, nunca os podre relatar la belleza real de aquello que nuestros ojos vieron, un gran mosaico de pequeños cristales que sin un detallado estudio, eran imperceptibles construían una magnifica sala espejo, era tal la magnificencia de la sala que nos quedamos unos instantes asombrados por tanta belleza, mas no solo la belleza visual era lo increíble de la sala, se sentía una tranquilidad, una calma, en ella que superaba todo lo que hasta ese momento habíamos conocido, al menos yo, descubrimos que había imbuido en ella algo fuera de nuestro conocimiento, y que estaba relacionado con la música. Adrahil conocedor de los antiguos secretos del habla canto algunas canciones y la habitación parecía acompañarlo, entonces yo que como sabéis, durante el tiempo que me dedique a las artes y no sali de aventuras obtuve algunos conocimientos en canto y música elabore unas canciones, y de pronto me sentí en éxtasis acompañado por una magia, transportado a una calma increíble, desde entonces me siento como si alguien me hubiera regalado un conocimiento sobre la música y el compas con el que os espero daros alegrías en estas noches de invierno, dejamos con alegría esa sala tal y como la encontramos, con el anhelo de volver a ella algún dia, y nos dispusimos a seguir el pasadizo que había al final de la habitación.

Entramos en él y tras unos minutos de difícil avance nos encontramos que descendia a lo que Adrahil nos confirmo como las cloacas de la ciudad.

Cloacas llenas de peligros, no solo los que estaban allí esperándonos sino algunos internos, como ya os contare, aquellos que vienen con nosotros, y que pueden provocar tantos males como los propios enemigos, algunos ya habréis escuchado los relatos de Sunthas y algo sabréis mañana por la noche os contare mas y sabréis porque uno debe de conocer sus límites, y que males conlleva no tenerlos claros, descansad bien usûlunis, el día será largo y la noche promete emociones fuertes…

De nuestro regreso a Lond Daer…(I)

Este relato indudablemente es uno de los mas aterradores que os he contado, como contaros lo que os tengo que narrar, para todos fue algo dramático y terrorífico, pero para mí, aun mas pues todo paso ¡bajo el agua!, si habéis escuchado bien, tuvimos que sumergirnos, gracias a las habilidades de Sunthas logramos pasar no sin dificultad por un angosto pasaje, por el cual ya en tiempos lejanos, hace unos ocho años, salimos huyendo, si huyendo de una criatura endiablada Gulthar, Sunthas y yo, salimos mal parados, no solo en por las heridas sino en el orgullo, pero como comprobareis, el tiempo es un arma que sirve para preparar la vuelta a rendir cuentas, y los usûlunis somos gente de palabra y honor que no olvidamos, que luchamos y nos superamos, los que nos hace retroceder a la larga nos endurece y nos hace más fuerte, siendo eso solo una forma de hacernos crecer.

Bien como os iba contando, nos lanzamos al agua, siguiendo a Sunthas que nos guiaba a la cuidad que otrora estaba en la desembocadura del rio, y estos momentos está bajo el mar, no os podéis imaginar, cuan agobiante es la sensación de ahogo mientras vuestros pulmones tragan agua y cambian mágicamente de respirar aire a compartir la respiración con los peces, fue mi primera vez y doy gracias a Aüle por no volverme loco, pues la sensación fue aterradora aunque la esperaba por las explicaciones de nuestro amigo.

Tuvimos que despojarnos de las armaduras y pasar de uno en uno por la grieta hacia el pasaje, y una vez dentro con gran dificultad volver a ponérnoslas, la falta de luz era una de las mayores preocupaciones junto con la certeza de que nos rondaba un gran peligro.

Lo prioritario era la búsqueda de aire pues sin el pereceríamos, estábamos seguros que debía de haber lugares en los que el aire no habría escapado, y rápidamente encontramos una gran habitación donde montamos una base. Tras un breve descanso y una explicación tanto a Forak como a nuestro incansable Adrahil, de lo que recordábamos de este sector de la ciudad, y de este edificio, nos pusimos a investigar con mucho cuidado pues el hecho es que el agua había hecho su trabajo y tenia anegado parte del mismo. El tiempo estaba presente como nunca, pues nuestros pulmones parecían estallar a cada segundo, me sentía lento nuestros movimientos eran pesados, levantábamos en el agua al movernos una nube de fango que hacia aun más difícil la visibilidad ya difícil os lo aseguro, solo podíamos ver a lo sumo 2 o tres metros con ayuda de las antorchas hechas por mí, y casi no percibíamos lo que teníamos delante, tras 2 minutos encontramos un rastro, de plantas en descomposición que nos indico que la criatura podía seguir en el edificio todavía, tras llegar al lugar donde nos ataco hace años Gulthar y Sunthas sintieron y presagiaron un gran peligro aunque en la habitación no encontramos nada, nuestro aguante estaba al límite y nos vimos obligados a volver a la base a respirar ese aire viciado pero que al menos nos daba vida. Forak monto guardia, pues le resultaba imposible seguirnos a partir de aquel punto, los demás seguimos avanzando.

Debido a que el único que veía algo era yo me dispuse en primera línea y al pasar por un angosto pasaje creado por un derrumbe parcial, y aunque estábamos muy alerta, sufrí una emboscada, os contare que paso, fue repentino, la fuerza fue sobrehumana, sentí como unas garras se enganchaban en mi armadura a la altura del pecho y conseguían trapazar en algunos puntos de unión, a la vez que tiraban de mi hacia abajo, no pude ejercer ninguna fuerza en contra y fui arrastrado hacia abajo a un pozo sin luz, intentando no soltar el poco aire que llevaba en mis pulmones, aferrándome a mi mazo intentando golpear a aquello que me arrastraba a una muerte segura, pues si no me despedazaba, me ahogaría en breve.

Intente Golpearlo mientras notaba que me desangraba pero en el agua mis golpes parecían no preocupar a la criatura, la verdad es que en aquel momento me parecía pronta mi muerte, pero recordad siempre usûlunis que no estáis solos y que el gran valor que tenemos es que nosotros nunca dejamos a los nuestros caer solos, en ese momento cuando parecía mi muerte prácticamente segura la criatura me soltó, pues Sunthas la atacaba aplastándola, hiriéndola con su potente escudo, la criatura me ignoro completamente, más en ese momento solté mi mazo y la aprese, aunque la verdad no fue muy eficaz pues su piel era muy resbaladiza, y en el agua era casi imposible estrangularla, pero al menos debía de intentarlo para que mi molestia ayudara a Sunthas, tras un arduo combate que pareció eterno, nuestros compañeros Adrahil y Gulthar consiguieron pasar no sin dificultades el angosto derrumbe y se unieron a nosotros en el momento en que Sunthas terminaba con la vida de tan peligrosa criatura, ayudando a este a sacarme del foso, con las pocas fuerzas que me quedaban les indique que avanzaran pues no había tiempo para retroceder, mi esperanza era que hubiera aire adelante, recordaba las plantas que la criatura tenía en su guarida, debían de provenir de algún sitio en esa dirección, rece a Aüle, y di las gracias a mis compañeros cuando al cabo de breves instantes nos encontramos en un recodo con algo de aire, donde Gulthar y Adrahil, con sus artes sanadoras cuidaron mis heridas, que eran muchas.

En este tiempo, recuperaron mi mazo y algunas cosas que la criatura tenía en el foso, y decidimos seguir investigando el lugar, pues no queríamos irnos sin dejar de encontrar lo que sabíamos que estaba en esa ciudad… Ahora marchemos a dormir mañana os contare mas.